La seguridad en época navideña: un marco de gestión global

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El periodo invernal se caracteriza por un aumento generalizado en el consumo y los desplazamientos, debiendo adaptarse a ello multitud de sectores críticos para la economía global. Así, se debe adoptar un marco de gestión de riesgo sistémico para analizar los efectos en cascada que la época navideña puede implicar. 

 

Seguridad sociopolítica y económica

El periodo navideño suele asociarse con un aumento generalizado en el consumo, en los transportes de mercancías y en los desplazamientos en diferentes partes del mundo. Debido a la interdependencia económica global, las confrontaciones geopolíticas pueden impactar en multitud de industrias y sectores por todo el globo. Así, conflictos como los de Yemen pueden suponer un riesgo para la seguridad marítima y el transporte de mercancías. Al respecto, los diferentes secuestros y ataques en el Mar Rojo de buques por parte de hutíes son una muestra de las tensiones internacionales que pueden afectar a sectores como la logística o el retail.  

Adicionalmente, el cambio en las relaciones comerciales, al basarse frecuentemente en la relación oferta y demanda, puede suponer una alteración en el volumen de mercancías distribuidas, así como en los lugares de destino y transporte, lo que puede afectar al precio de los activos y a la elección de una determinada marca por parte de los consumidores, suponiendo un riesgo para la continuidad de negocio de multitud de empresas.

Por otra parte, el auge en las exigencias de los trabajadores durante los últimos años, en el marco del empoderamiento individual y colectivo creciente, puede afectar de manera directa o indirecta a diferentes industrias. En este sentido, es habitual que la popularidad del Black Friday y otras fechas en compras navideñas sean aprovechadas para convocar parones o huelgas sectoriales. Consecuentemente, problemas derivados en la logística y el transporte de última milla como los retrasos en las entregas pueden suponer un riesgo reputacional para las organizaciones de este sector. 

 

Seguridad tecnológica y ambiental

La llegada de la época navideña implica un mayor número de desplazamientos y un aumento temporal del teletrabajo en algunas compañías, lo que deriva en la posibilidad de sufrir ciberataques en dispositivos móviles y equipos electrónicos corporativos. Al respecto, el fraude al CEO se configura como una de las mayores amenazas durante estos meses, puesto que el trabajo a distancia y las posibles distracciones son potenciadores para su perpetración.  

Paralelamente, las consecuencias reputacionales derivadas de las filtraciones, del robo de datos de clientes o consumidores o de los ataques de denegación de servicio (DDoS) adquieren gran relevancia durante los meses invernales, condicionando la fiabilidad de los usuarios respecto a la imagen de la marca.

Por otra parte, las condiciones del entorno conforman otra de las principales categorías de riesgo para las organizaciones y las infraestructuras de las ciudades. Así, la bajada generalizada de temperaturas en la región europea o en Estados Unidos y Canadá puede conllevar la ocurrencia de eventos climáticos extremos y/o accidentes debido a las condiciones climáticas.  

En otras zonas geográficas, como América Latina, en el periodo navideño se aumentan las temperaturas –con sensaciones térmicas cercanas a los 60ºC registradas en los últimos años en Brasil–, y la posible ocurrencia de algunos sucesos ecológicos atípicos podrían afectar a la época navideña global, como las sequías en el Canal de Panamá que han derivado en la imposición de restricciones al peso de los buques y al tráfico diario permitido.  

 

Seguridad física

Los riesgos asociados a la seguridad física y medioambiental pueden materializarse sobre diferentes infraestructuras y pilares de las compañías.  

El aumento en los desplazamientos y el atractivo turístico que adquieren las ciudades en época invernal supone un riesgo para la gestión de masas y otras circunstancias derivadas, como las avalanchas en los centros comerciales o en otro tipo de instalaciones, por lo que el retail o el Real Estate se configuran como los principales directamente afectados por estas circunstancias. Paralelamente, las características físicas de los establecimientos o los principales emblemas turísticos de las ciudades son de especial relevancia durante las navidades, puesto que no se puede descartar la ocurrencia de atentados por grupos terroristas o actores individuales aprovechando la repercusión que ello supone, como sucedió el 19 de diciembre de 2016 en un mercadillo navideño al aire libre en Berlín (Alemania) o el 12 de diciembre de 2018 en el perímetro de un mercado de Navidad en Estrasburgo (Francia). Al respecto, destaca la reciente detención de cinco individuos en Babiera (Alemania) que planeaban atentar en un mercado navideño.

En el caso español, más de una cuarta parte de todos los hurtos se producen en el invierno. La criminalidad organizada durante los meses de invierno suele presentar un incremento en su incidencia en lo referente a los sectores retail, transporte y energía. Adicionalmente, el robo o hurto por parte de los empleados de las compañías se configura como otro foco de riesgo, atendiendo al fraude en el marco de la pérdida desconocida: solo en el caso español las empresas pierden más de 1.800 millones de euros al año debido a hurtos externos, internos e ineficiencias administrativas. El aumento en el flujo de mercancías y objetos en establecimientos como tiendas o almacenes puede derivar en la oportunidad para llevar a cabo estos actos delictivos.

Por último, el auge en el comercio online de los últimos años ha aumentado significativamente las estafas y estafas informáticas, donde cobra especial protagonismo el fraude en las devoluciones. Así, el incremento en el volumen de compras puede suponer una pérdida económica para las compañías por esta práctica durante el periodo navideño.

En definitiva, en cualquier corporación, con independencia del sector en el que se enmarque, se debe establecer una visión holística de las amenazas, integrando las consecuencias de los diferentes riesgos y adoptar un situational awareness customizado a cada organización.