Chokepoints: puntos críticos para la logística global
Los chokepoints, también conocidos como puntos de estrangulamiento o cuello de botella, son puntos geográficos estratégicos por donde circula una proporción significativa del comercio de mercancías a nivel global.

Índice de contenido:
Los chokepoints, también conocidos como puntos de estrangulamiento o cuello de botella, son puntos geográficos estratégicos caracterizados por ser generalmente estrechos, ya sean naturales o artificiales, por donde circula una proporción significativa del comercio de mercancías a nivel global.
Los chokepoints como reflejo de criticidad
El comercio en todo el mundo se vertebra en un entramado de vías y flujos de comunicación complejas repartidas por todo el planeta, en el que el transporte marítimo tiene una relevancia esencial: más del 80% de mercancías global se transportan mediante este canal, incluyendo materias primas, productos semielaborados a centros de producción y productos manufacturados con destino final, configurándose como un potenciador clave de la industrialización y el crecimiento económico de multitud de Estados.
De hecho, atendiendo a los datos de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), mientras que en el año 2000 las economías desarrolladas representaban el 60% del comercio marítimo y las economías en desarrollo menos del 40%, en la actualidad se presenta la tendencia inversa, puesto que las economías en desarrollo cuentan con el 53% del comercio marítimo, en comparación al 46% de las desarrolladas.
Así, estos puntos de estrangulamiento concentran millones de toneladas de mercancías al día. Debido a sus características de estrechez y a las condiciones del flujo comercial son considerados puntos de tensión críticos, ya que eventos como conflictos o un bloqueo de la vía por fallos humanos o factores medioambientales pueden producir retrasos, aumentar precios y generar desabastecimientos a nivel global, afectando a la oferta y demanda de multitud de mercados. A modo de ejemplo, se destaca el incidente del buque portacontenedores Ever Given, que en 2021 bloqueó el Canal de Suez durante seis días, y repercutió aproximadamente en 9.000 millones de dólares de costes diarios.
La vulnerabilidad de la cadena de suministro
En un mundo globalizado, donde la producción y el consumo están separados por miles de kilómetros, la cadena de suministros depende críticamente de estos puntos.
Desde una perspectiva operativa, los chokepoints son nodos de centralidad elevada: concentran flujos con bajo grado de sustitución inmediata. Por ello, su degradación provoca los denominados “shocks de red”, con impactos sistémicos en cadena. Para la cadena de suministro, el efecto más inmediato es el incremento en costes y tiempos. Analizando la alternativa al canal de Suez, que supone desviar el trayecto por el Cabo de Buena Esperanza, supone un añadido aproximado de entre 10 y 15 días de trayecto, aumentando el consumo de combustible, tarifas y seguros.
Adicionalmente, algunos sectores, como el energético, dependen en ocasiones de rutas específicas, aumentando la vulnerabilidad de sus cadenas de suministro. Al respecto, el estrecho de Ormuz, que une el golfo Pérsico con el golfo de Omán, el mar Arábigo y el océano Índico, se configura como el mayor punto de tránsito de petróleo global, con más de 20 millones de barriles de petróleo al día y entre el 20% y el 30% del gas natural licuado (GNL) de todo el planeta.
Interdependencia y resiliencia: una herramienta de poder
Para la geoeconomía y el orden internacional, los chokepoints se configuran como herramientas de poder, tanto a nivel estatal como no-estatal. Actores como grupos armados o piratas pueden influir en los costes de transacción del comercio mundial mediante el control, la violencia o la amenaza sobre estos puntos. Además, a nivel geopolítico, el control o posibles bloqueos sobre algunos de estos puntos también se utilizan como herramientas de presión, entre las que destaca el hipotético bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Así, en un marco de gestión del riesgo se deriva la conceptualización de los chokepoints como riesgo sistémico: la eficiencia de los cuellos de botella explica su centralidad para el comercio global, si bien incrementa significativamente su fragilidad ante elementos disruptivos. Entre ellos se destaca también el componente climático, que en casos como el canal de Panamá la sequía ha reducido el promedio de número de buques y su carga, ralentizando el comercio en multitud de economías.
Por todo ello, los chokepoints son claves en el sistema del comercio global. El cierre o bloqueo de uno o algunos puede generar diversas consecuencias en cadena que pueden ir desde la interrupción de la logística y aumento de precios hasta una crisis energética o alimentaria. Además, la aparición de tensiones alrededor de las vías puede generar conflictos diplomáticos o incluso militares.
Como tendencia de futuro, y dada la dependencia global de estos puntos geográficos, se están materializando proyectos que tratarán de diversificar, al menos parcialmente, la logística en todo el planeta.
Entre ellos destaca la Ruta Marítima del Norte, habilitada por el deshielo del Ártico e impulsada principalmente por Rusia, que podría reducir el tiempo de viajes entre Asia y Europa en comparación a la actual ruta de Suez; o el Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC), un corredor multimodal integrado por diferentes rutas marítimas y ferroviarias para conectar la India con el continente europeo a través de la Península Arábiga y reducir consecuentemente la dependencia de puntos como el Canal de Suez y el Estrecho de Ormuz.
-
Chokepoints: puntos críticos para la logística global
Agosto 28, 2025
-
Tráfico de drogas: un desafío global del crimen organizado
Agosto 8, 2025